miércoles, 10 de enero de 2018

Robots y software, las dos fuerzas que determinarán los trabajos del futuro


La automatización no es un asunto nuevo, pues, llevado al extremo, el concepto implica facilitar una labor mecánica y repetitiva mediante la utilización de tecnología, bien sea un conjunto de poleas, la imprenta o el motor de vapor, sólo mencionar unas. 

Las tecnologías de automatización representan el mayor factor de cambio en el mercado laboral. Expertos anticipan la pérdida de algunas líneas de empleo, así como el nacimiento de nuevos oficios. Una revolución que ya está en marcha.
La invención y utilización de una tecnología (la rueda, el motor de combustión interna) son dos de los factores que parecieran alterar más rápidamente las dinámicas de producción y consumo y, con ellas, el panorama laboral de un tiempo determinado. Nada nuevo.
Entonces, la automatización puede ser vista como una etapa natural en el desarrollo social y tecnológico de una comunidad en particular. Una etapa que introduce cambios, pero que tiene beneficios evidentes.
Un reporte reciente del Instituto Global McKinsey señala, por ejemplo, que el incremento global en la producción derivada del empleo del motor de vapor fue de 0,3% entre 1850 y 1910. El documento señala que esta cifra fue de 0,4% para la utilización de la robótica entre 1993 y 2007; de 0,6% para las tecnologías de la información entre 1995 y 2005 y puede ser de 0,8% y 1,4% para la automatización del trabajo entre 2015 y 2065.

La predicción del Instituto se basa en la utilización de robots para la producción industrial, un asunto usual, pero que sigue en expansión, así como los avances en análisis de datos y procesamiento de lenguaje que han sido posibles gracias a la creciente capacidad de técnicas de inteligencia artificial conocidas como redes neuronales o aprendizaje profundo.
Estos avances en la forma como las máquinas aprenden nuevas tareas preocupan a personas como Stephen Hawking quien, en 2015, junto con cerca de 8.000 académicos, firmó una carta abierta pidiendo revisar las consecuencias sociales del despliegue y adopción de la inteligencia artificial.
Esta preocupación es similar a la que han expresado instituciones como el Banco Mundial, que ha advertido de los cambios y ajustes que se requieren ante los efectos de la llamada economía digital (que incluye altos niveles de automatización de labores humanas).
En el fondo del debate, lo que se discute es cuántos empleos pueden perderse a manos de los robots en las industrias, pero también los bots de atención al público en un call center o incluso las impresoras en 3D que pueden construir una casa, por ejemplo.
Una pregunta similar se podría desprender de los avances en procesamiento de lenguaje y reconocimiento del habla que hoy alimentan a los asistentes virtuales de Apple (Siri)Amazon (Alexa) o los bots de servicio presentes en Messenger de Facebook.
Todos estos productos se nutren de la aplicación de técnicas como aprendizaje profundo o redes neuronales en el campo de la inteligencia artificial, dos de los factores que hoy tienen a esta tecnología en el frente de la innovación en computación y no sólo en la mente de los autores de ciencia ficción.
A decir verdad, estos enfoques no son del todo novedosos, pues varios de los paradigmas que los gobiernan fueron propuestos hace varias décadas. Lo que sí ha resultado revolucionario es la mezcla entre el software y el hardware (como procesadores gráficos), además de la posibilidad de alimentar estos sistemas con una cantidad de información sin precedentes.
Todo esto ha permitido la creación de bots de atención al cliente: una especie de asistente virtual, de computador, que interactúa con un usuario que busca una habitación de hotel o una botella de vino.
El escenario menos deseable aquí es, primero, la supresión de trabajadores y, segundo, la transformación de un humano en un mero supervisor de una máquina.

Estas oportunidades están disponibles en la medida en la que todo el sistema que sostiene el mercado laboral cambie, de la misma forma que la tecnología cambia la propia definición de trabajo.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Identidad única virtual: ¿Una ineludible necesidad?

Urge crear una identidad única, virtual y legítima. Una cédula de Internet, una especie de pasaporte de La Tierra para que en la  World Wide Web nos podamos individualizar. La cyiberdelincuencia no solo está en el ámbito del robo de datos, de los ataques a sistemas o el secuestro de información a través de malwares. Se es un criminal cuando se usa un nick en las redes sociales para vilipendiar, para crear fake news o tristemente cuando un grupo de adolescentes se agavilla en una plataforma para humillar a una compañera por ser gorda, fea y no cumplir con los patrones estéticos de sus atacantes

La sociedad ya no soporta un mundo así. La libertad de expresión que signa a Internet no puede estar enmarcada con la tela negra de la irresponsabilidad. Los casos de cyberdelitos se apilan y con el pasar del tiempo crecen las arrumas de expedientes en los departamentos policiales. Muchos quieren ayudar y es por ello que desde distintas instancias solicitan con urgencia que la comunidad tecnológica se avoque a la creación de un patrón de identidad única, virtual y legítima que extermine al anonimato y ponga freno a delitos que concluyen en pérdidas patrimoniales, deterioro de la salud mental y dolorosamente –a veces- en una nota suicida.

Saul Ameliach: identidad unica virtual

Recientemente finalizó en la ciudad de Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, la Cumbre CA World 2017 que auspicia la empresa CA Technologies. El tema de la identidad única digital se presentó en ese foro como una de las soluciones a futuro de la fábrica de software moderno, un elemento que se ha convertido en el eje fundamental de las empresas que aspiran a conquistar la red.
Las noticias para Latinoamérica no son alentadoras en torno a tecnologías de identificación. De manera precaria se muestran algunas que ya son de uso añejo en países tecnológicamente más avanzados. La digitalización está obligando a los empresarios y a los Estados/Gobierno a enseriarse en materia de ciberseguridad, un término holístico que no se circunscribe a evitar la vulnerabilidad de los servidores, sino que involucra la transformación del modelo de negocios y de las instituciones, pensándolos en digital, como una manera de “asegurar” la permanencia en el tiempo de su actividad económica o gubernamental.

Se protege el anonimato

En relación a la usurpación de personalidad jurídica, el tener una identidad única digital va a ser crucial. En nuestro país hemos sido testigos de la proliferación de dispositivos de reconocimiento.  El sensor más común es el dactilar, usado por nuestro Registro Electoral, hasta en los supermercados. Aún no hemos visto de forma popular sensores de reconocimiento por intermedio del iris o una foto, que en la actualidad funcionan como una identificación para acceder a bóvedas bancarias, salones de bioseguridad, farmacéuticas o para cobrar ganancias en casinos virtuales.

Sin embargo la misma fuerza con la que se avanza en el cuido de la seguridad en el mundo de los negocios, no es la misma con la que los gobiernos crean diques legales y tecnológicos para la protección de la individualidad.

saul ameliach: identidad única virtual

En casi todo el mundo, pero con especial énfasis en América Latina y/u otros regiones en condiciones inferiores en materia de instrucción académica, sus ciudadanos no comprenden la real dimensión del lo que significa el mundo virtual. Nuestros ciudadanos se enfrentan al gigantesco entramado de negocios que han monopolizado pocas empresas de tecnología, con la inocencia de creer que sus diseños están suscritos solo a intenciones de entretenimiento.
Ningún ciudadano en las cercanías de nuestras márgenes geográficas asume en lo íntimo o se anota en lo social a debatir sobre en cuáles condiciones queda la “libertad”, ni cuestiona la impunidad del anonimato garantizado que ofrecen las redes sociales.

La ley es para los analógicos

En contraste si usted llega como informante a un medio tradicional a decir que una tercera persona es un infractor y lo señala con nombre y apellido, el comunicador social está en el deber de solicitar una copia de la denuncia ciudadana hecha sobre la transgresión en un organismo competente. Debe además hacer un registro de la identidad de la fuente, una documentación fotográfica de la pieza periodística y señas de localización del declarante para futuros contactos.

  Con todas estas precauciones, si el comunicador resulta ser víctima de un fraude, solo se libraría de penas mayores establecidas en los códigos penales, pero sería condenado éticamente por no haber contrastado con otras fuentes la especie recibida.
En cambio en la red uno pude hacer “lo que le dé la gana”…. Literal. 

Pueden crearse cuentas falsa haciéndose pasar por ti. Pueden ingresar a una plataforma con el uso de seudónimos y a través de ella vilipendiar a quien se quiera. Se pueden divulgar informaciones falsas y crear campañas falsa para acabar con la integridad de un enemigo. Y en la mayoría de los casos, estos laboratorios se realizan porque detrás existen cuantiosas sumas de dinero.

saul ameliach: identidad única virtual


Pos si esto fuera poco, dejamos como ejemplos los ejemplos de la “Ballena Azul”, “Pedro Responde”, “Operación 7”, “San Andreas”, “Drogas Auditivas” y la red social “Tinder” que se ha hecho famosa entre los jóvenes por la divulgación de retos. Esto sin obviar el océano de “sitios” que incentivan la anorexia, la bulimia y lo promiscuidad, entre muchas conductas. La libertad de tránsito que tienen contenidos sobre violaciones, peleas callejeras, homicidios, cadáveres mutilados tras un accidente de tránsito, robos que se divulgan desde dispositivos personales y entran en los móviles de niños y adolescentes sin restricciones, y peor aún, sin la posibilidad de acceder a la fuente original que los publica para hacerlos blanco de acciones legales esesadilla de millones de padres. Repetimos la pregunta: ¿Este es el mundo digital donde deseamos vivir?.

El dinero habla siempre

Frente a estos terrores el panorama sigue siendo desalentador. Un informe de CA Technologies divulgado este año y elaborado a partir de entrevistas a 1.770 ejecutivos de 21 países indicó que la inversión en la transformación digital aumentó en 37 % la facturación de sus compañías y reducido en un mismo porcentaje la cuenta de gastos. Sin embargo el detalle sobre el desarrollo de una identidad digital única está relegado a un segundo plano. "La identidad va a ser un factor fundamental. Cada vez más sensores como el pulgar, el iris o una foto servirán como una identificación" para acceder a un determinado servicio, pero por razones económicas y de poder el desarrollo de una identidad única y virtual tendrá siempre un bajo presupuesto.

Sabemos que la WWW nació para proteger el anonimato, como espacio para que los ciudadanos expresen sus ideas frente a la opresión que una dictadura pueda infringirles. En muchos casos tiene sentido común la protección de la identidad cuando se denuncian intereses oscuros que bloques de presión ejercer para generar injusticias. Es hasta entendible que se requiera prescindir de una identificación para narrar casos de torturas, privaciones ilegítimas de la libertad, violaciones a los derechos humanos y tantas atrocidades que a diario suceden y se fomentan a lo largo del planeta Tierra. Pero la pregunta es: ¿Qué pasa cuando quien usa la Red Mundial lo hace para desplegar mentiras, destruir moralmente a personas, echar al piso reputaciones de corporaciones o inducir a los niños al suicidio?

¿Qué piensas frente a esta verdad sobre la libertad total en las redes? ¿Es o no necesaria una identidad única virtual?


lunes, 20 de noviembre de 2017

Vivaldi 1.0 orquesta plan contra la súper vigilancia

Vivaldi 1.0 es un browser que se propone como una alternativa que inmuniza a sus usuarios de los males que da la súper vigilancia, debido a que es comedido y ponderado en el manejo de los datos personales de los usuarios. Aunque en la superficie del producto no esté evidente, la intención de este buscador es llegar al mercado como un catalizador que restrinja a lo mínimo necesario el tráfico de datos de usuarios y prohíba la comercialización de anuncios dirigidos a una determinada persona, gracias a la información que de esta recolecta en red.


Saul Ameliach Vivaldi 1.0 orquesta plan contra la súper vigilancia

Jon von Tetzchner, co-creador y antiguo CEO de Opera, y que persigue con Vivaldi recuperar el espíritu de versatilidad de su anterior proyecto, asegura que su nuevo buscador permite a quien lo utiliza "ser más efectivo cuando se está conectado" gracias a una personalización que no abusa de la exposición de datos personales. De acuerdo al informe de Tenedencias de Internet de 2017 divulgado en el junio reciente por la analista Mary Meeker, Google y Facebook en el último lustro controlan 85% del mercado publicitario web y móvil en EE.UU., donde los usuarios se exponen en promedio 5,6 horas al día a consumir contenidos en el móvil o el PC.

Es un hecho inobjetable que el mercado de la publicidad en Internet está a un paso de convertirse en el de mayor importancia, por encima de la televisión. La capacidad que tienen Google, Firefox, Edge u Opera de compilar datos de sus usuarios, segmentarlos, geolocalizarlos, estandarizarlos y ofrecerlos como herramienta de mercadeo a clientes que desean anunciar en sus sistemas publicitarios se agiganta sin ningún tipo de control. 

Como ejemplo del uso de la tecnología con base exclusiva al lucro, están los problemas de seguridad nacional que ha padecido últimamente Estados Unidos, debido a que varias teorías conspirativas de Cyberataques, están relacionadas con la compra por parte de “sospechosos” de publicidad a estas grandes corporacionescomo Google, y a través de su adsense se habrían encriptado virus o incepciones que derivarían en el robo de información “ultra secreta”.

Los amantes del complot pueden hallar el dato en diferentes contenidos que replican un material de Washington Post que afirma, basado en informes provenientes de fuentes internas y confiables, el eufemismo periodístico que apunta en dirección a Google  como la empresa que efectivamente vio comprometidas sus plataformas de publicidad en Gmail y YouTube durante el periodo de campañas en Estados Unidos.

Saul Ameliach Vivaldi 1.0 orquesta plan contra la súper vigilancia

De acuerdo al medio más antiguo de la capital de Estados Unidos, que tiene como lema “La democracia muere en la oscuridad”, millardos de dólares habrían sido invertidos en la distribución de anuncios tendenciosos, “enfocados a enturbiar la percepción de diversos públicos en específico, sobre asuntos relacionados con temas de interés para el país, su situación política e incluso la vida de los propios candidatos”, haciendo alusión a periodo electoral de la contienda Hillary Clinton vs Donald Trump.

Son estas razones que llevan a Jon Tetzchner, no solo al desarrollo de Vivaldi 1.0, sino en impulsar medidas asuman la regulación para tratar de controlar un tráfico que datos masivo que, afirma, ha convertido a los usuarios en productos.

En entrevista para una agencia de prensa española en vísperas del Web Summit de Lisboa, Jon Tetzchner el programador y empresario islandés, expuso varios hechos interesantes:

·    "Cuando se recolecta información de prácticamente todo el mundo y son utilizadas herramientas avanzadas para identificar grupos e individuos, ahí es cuando las cosas se vuelven más problemáticas”.

·         "Muchos de nosotros hemos leído '1984' y otras historias de ciencia ficción similares, en las que vivimos en un estado de vigilancia total. En muchos sentidos ya estamos ahí".

·         "Cada movimiento que hacemos es rastreado a través de nuestros teléfonos móviles y otros dispositivos, cada página que visitamos, cada película que vemos y recientemente hemos añadido la capacidad de reconocer fácilmente caras y traducir voces".

·         "Tenemos que asegurarnos de que la tecnología que construimos se está usando para hacer cosas buenas. La actual dirección de vigilancia y la tendencia de dirigir las cosas a un público objetivo no es buena y no está mejorando el mundo. Tenemos que arreglar esto”.


Saul Ameliach Vivaldi 1.0 orquesta plan contra la súper vigilancia


Vivaldi, un navegador que se basa precisamente en una filosofía de "no rastreo" y que, sin embargo, promete una gran personalización en sus herramientas para mejorar la funcionalidad y que el usuario aproveche más su tiempo.

La intención de este nuevo navegador se cruza a la distancia con muchos pensadores de la teoría de la libertad, entre ellos Ernesto Sábato, quien es su libro “La robotización del hombre y otras páginas” de 1981, y en específico dentro del texto del artículo “Sobre la necesidad de la filosofía” escribió:
“Yo soy un simple escritor, pero con los años he aprendido que en la base de todo conocimiento tiene que haber un fundamento filosófico. Si no, se corre el riesgo de cometer grandes errores”.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Interfaz mente-computadora (BCI): Crea súper prótesis y vigilantes de suicidas



Crear herramientas de conectividad conocidas con el nombre de Brain Computer Interfaces (BCI) -traducidas al español como interfaz cerebro-computador- se apalanca en la naturaleza eléctrica del cerebro, hecho que permite el desarrollo de sofisticados dispositivos para elevar la calidad de vida de la gente.
Con las Brain Computer Interfaces (BCI), científicos, informáticos y mecánicos han logrado organizar en una inmensa base de datos provista de algoritmos que sirven para el desarrollo de biónica, robótica, telemetría y sistemas de identificación, que han invadido con soluciones áreas como la medicina, la psicología, la industria y la novedosa mecatrónica.

saul ameliach interfaz mete - computadora BCI

Hoy día es un hecho concreto y de precisión la forma acelerada en que se logra la fusión de mente y máquina. Las ayudas que ha prestado en el área de la bioingeniería tienen muchas aplicaciones que han regresado toneladas de auto estima, sana individualidad y autosuficiencia que requieren algunas personas que están en minusválida física, pero tienen intactas sus capacidades mentales.

Las prótesis biónicas controladas con la interfaz BCI, son las piezas de mayor popularidad, sin embargo con la capacidad de leer las respuestas eléctricas de la mente, últimamente hasta se puede identificar a personas con pensamientos suicidas. ¿Cómo?: Analizando las alteraciones producidas en los cerebros cuando representan ciertos conceptos, según divulgaron recientemente científicos en la revista Nature.

Hay que destacar que investigadores de laboratorios universitarios y empresas de todo el mundo, tras un trabajo que se ha desarrollado durante más de medio siglo, han logrado avances impresionantes para cristalizar la visión de la unión del cerebro como fuerza de comando que ordena a una máquina ejecutar operaciones complejamente funcionales.
saul ameliach computadora BCI

Sobre estos temas es necesario citar a Eb Fetz, profesor exclusivo de la Universidad de Washington, graduado en el Massachusetts Institute of Technology en 1967 y quien además es investigador en el Centro de Ingeniería Sensorial Neurológica (CSNE). El científico es reconocido como una de las mentes preclaras en el desarrollo del concepto y los dispositivos para conectar máquinas a mentes. El afamado especialista en mecánica neuronal, es ponderado porque en el periodo donde las PC no eran comunes demostró que los monos podían amplificar sus señales cerebrales.

Enfermedades degenerativas, consecuencias de conflictos bélicos y accidentes contusivos desmembrantes, en particular los automovilísticos y/o motociclísticos, han inspirado el trabajo sobre las BCI por la posibilidad que ofrecen al mejorar la calidad de vida de las personas que están paralizadas o tienen discapacidades motoras severas. Por ejemplo han sido mediáticos algunos logros. Entre varios citamos el de los investigadores de la Universidad de Pittsburgh que usan señales registradas dentro del cerebro para controlar un brazo robótico. Por otro lado los investigadores de Stanford que pueden extraer las intenciones de movimiento de los pacientes paralizados de sus señales cerebrales, lo que les permite usar una tableta de forma inalámbrica.

Sin embargo el ejemplo más curioso e impactante es una investigación liderada por los expertos Marcel Just, de la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.), y David Brent, de la también norteamericana Pittsburgh, que estudiaron cómo el cerebro representaba conceptos como la muerte, la crueldad o los problemas.

Este avance que de acuerdo a la Agencia española de noticias EFE ha sido divulgado por la revista Nature, responde a un alerta sobre la base de que actualmente el suicidio es la segunda causa de muerte entre los adultos jóvenes en Estados Unidos. Con ese estudio se ofrece un nuevo enfoque para poder valorar ese desorden psiquiátrico.

saul ameliach: empleando algoritmos q evaluan comportamiento neuronal

"Nuestro último trabajo es único, pues identifica las alteraciones de conceptos que están asociados al suicidio y al comportamiento, empleando algoritmos con los que evaluar las representaciones neuronales de conceptos específicos relacionados con el suicido", explicó Just.

El experto agregó que de esa manera se obtiene "una ventana al cerebro y la mente, arrojando luz sobre cómo las personas con pensamientos suicidas piensan en torno a conceptos relacionados con el suicidio y las emociones".
"Lo que es central en este nuevo estudio es que podemos decir si alguien se está planteando suicidarse por la manera en la que piensa sobre esos asuntos relacionados con la muerte", dijo.

Para llegar a esos hallazgos, ambos investigadores presentaron una lista de diez palabras relacionadas con la muerte; otras diez con conceptos positivos y otras tantas con ideas negativas a dos grupos de 17 personas con conocidas tendencias suicidas y a 17 individuos típicos.

Aplicaron el algoritmo a seis conceptos que discriminaban entre ambos grupos, al tiempo que los participantes reflexionaban sobre cada uno de ellas mientras estaban conectados a un escáner cerebral.
Esos conceptos eran muerte, crueldad, problema, despreocupación, bueno y elogio y, según la representación cerebral de esas seis palabras, el programa pudo identificar con un 91 por ciento de precisión si un participante pertenecía al grupo de los individuos con tendencias suicidas.

También se sirvieron de un enfoque similar para determinar si el algoritmo podría detectar personas que habían realizado un intento de suicidio de aquellos que simplemente se lo habían planteado y el programa detectó a nueve individuos que habían intentado quitarse la vida con un 94 por ciento de precisión.
"Más pruebas sobre este planteamiento con una mayor representación determinarán su generalidad y su habilidad para predecir un futuro comportamiento suicida", apuntó Brent.

Además, consideró, "podrían dar a los médicos en el futuro una manera de identificar, supervisar y, quizás, intervenir con el pensamiento alterado y distorsionado que caracteriza, con frecuencia, a las personas seriamente suicidas".

Los expertos confían en que estos hallazgos puedan ser empleados en un futuro cercano para salvar vidas.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Granjas digitales, AI y de precisión versus el hambre

Granjas digitales. Parcelas inteligentes (AI). Agricultura de Precisión. Informática y robótica al servicio del bienestar de la humanidad. Todas las simplificaciones que la tecnología desarrolla y tiene en el horizonte por crear, están dirigidas a darle soporte a una de las fuerzas más irreductibles de la vida: La supervivencia.

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Todas las corporaciones tecnológicas de mayor robustez económica del orbe año tras año trazan nuevas líneas en su diorama con miras a resolver de una manera eficiente una complicada situación anunciada: La sombra del hambre que se cierne sobre el mundo.

Datos contundentes provenientes de la Comisión de Población y Desarrollo de la Organización de Naciones Unidas (ONU), pronostica que para el año 2050 los habitantes del planeta arribarán a las 10 mil millones de almas, cifra que compromete la capacidad de la sociedad actual de producir suficiente alimento para enfrentar esta realidad.

La Internet de las Cosas (IoT) y la InteligenciaArtificial (AI) son herramientas de las que desde hace años están echando mano tecnólogos, ingenieros y científicos para hacer retroceder la posibilidad que la falta de alimentos se torne en un problema de orden global.

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En mucho ayudaría en esta situación si cada una de las naciones aportara más en sus presupuestos de Educación, Investigación, Tecnología y Desarrollo para alcanzar, en lo particular una soberanía alimentaria, y crear excedentes con los que ayudar a naciones menos aventajas y a sus habitantes.
Desde hace ya cuatro décadas universidades en el ámbito mundial crean instrumentos y herramientas basadas en tecnología para nutrir como forma de trabajo a lo que se ha bautizado como Agricultura de Precisión, una forma de producción que ha logrado ahorrar costos tanto en experiencias al aire libre como en granjas confinadas.

La combinación de sensores de control de variables ambientales, la sistematización computacional de los requerimientos de las cosechas o rebaños, la predictibilidad del clima y la capacidad de supervisar bastas áreas con el uso de drones, crean condiciones sistémicas que a la postre redundan en productividad y uso eficiente de insumos.

Experiencias como FarmBeats de Micrasoft, Hands Free Hectare de la empresa británica gubernamental Innovate UK y las granjas robotizadas de la corporación Spread en Japón, son claros ejemplos de que el problema de la alimentación mundial tiene a muchos haciendo ingentes esfuerzos y a otros demostrando que es posible producir más, en menos tiempo, con mayor calidad, sin uso de transgénicos, pero, lamentablemente, prescindiendo en un altísimo porcentaje la mano de obra humana.

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Los obstáculos a los que se enfrenta la Agricultura de Precisión son risibles si los comparamos al reto de hallar una vacuna eficiente contra el ébola o VIH. Las vallas que deben saltar los científicos son simplemente físicas, porque tienen que resolver cómo llevar energía eléctrica a sitios apartados y crear sensores heavy-duty que soporten las inclemencias de la intemperie y que mantengan eficientes niveles de conectividad con los centros de control. Lo demás está todo hecho: Hay millares de algoritmos de control que hacen todas las tareas del campo, incluyendo las manuales, cristalizadas en los equipos robóticos para la siembra y cosecha ya a la venta en el mercado al punto que el vocablo “agrobótica” ya está acuñado.

El proyecto FarmBeats de Microsoft  está apalancado a la ética corporativa que ahora maneja la empresa parida por Bill Gate: Empoderar a cada persona y cada organización del planeta para que puedan lograr más. Esta idea es de Satya Nadella,ductor de la tercera dinastía de CEO’s de la empresa ubicada en ciudad de Redmond, Washington, Estados Unidos. El nuevo director corporativo fue el de la idea de dar un giro contextualizado al “objetivo” que el cofundador de Microsoft dio a la empresa, porque a estas alturas de la vida la mayoría de las personas, no solamente tienen “un PC en cada escritorio de cada hogar”, sino que andan con uno en la mano las 24 horas del día.
Empoderar es la misión de Microsoft y por intermedio de FarmBeats se imbriquen inteligencia artificial (AI) e internet de las cosas (IoT), para ayudar a campesinos de zonas remotas a aumentar la productividad de sus tierras y bajar costos de producción.


Otro ejemplo a citar para conocimiento general es la primera granja que cumplió totalmente tareas robotizadas en el mundo: Hands Free Hectare.  Localizada en Gran Bretaña cultivó y recogió una cosecha de cebada sin la participación del ser humano. La granja robotizada fue creada por la Universidad Harper Adams junto con la compañía agrícola Precision Decisions situada en York. El proyecto Hands Free Hectare fue financiado por Innovate UK.

Como último modelo exponemos a Spread. Se trata de una empresa japonesa que hace crecer lechugas bajo el cuidado de robots. Son granjas confinadas, autosustentables y de variables controladas, que hacen que sus cultivos estén 100% libres de ataques de agentes biológicos y tengan a disposición los nutrientes exactos para un desarrollo óptimo del producto.

Un dato divulgado en 2016 precisaba que Spread estaba en vías de cosechar 30 mil lechugas al día, cantidad que resulta fascinante debido al bajo costo que representaría su cosecha y al pequeño precio de entrada que tendría su colocación en el mercado al mayor.


Spread como granja eficiente recicla 98% del agua que utiliza, suministra energía lumínica a las lechugas a partir de tecnología LED de diferentes colores para incentivar las fases de crecimiento de las hortalizas, así como el uso de sistemas automatizados de irrigación que están presentes desde la fase de germinación hasta la madurez.