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Robots y software, las dos fuerzas que determinarán los trabajos del futuro


La automatización no es un asunto nuevo, pues, llevado al extremo, el concepto implica facilitar una labor mecánica y repetitiva mediante la utilización de tecnología, bien sea un conjunto de poleas, la imprenta o el motor de vapor, sólo mencionar unas. 

Las tecnologías de automatización representan el mayor factor de cambio en el mercado laboral. Expertos anticipan la pérdida de algunas líneas de empleo, así como el nacimiento de nuevos oficios. Una revolución que ya está en marcha.
La invención y utilización de una tecnología (la rueda, el motor de combustión interna) son dos de los factores que parecieran alterar más rápidamente las dinámicas de producción y consumo y, con ellas, el panorama laboral de un tiempo determinado. Nada nuevo.
Entonces, la automatización puede ser vista como una etapa natural en el desarrollo social y tecnológico de una comunidad en particular. Una etapa que introduce cambios, pero que tiene beneficios evidentes.
Un reporte reciente del Instituto Global McKinsey señala, por ejemplo, que el incremento global en la producción derivada del empleo del motor de vapor fue de 0,3% entre 1850 y 1910. El documento señala que esta cifra fue de 0,4% para la utilización de la robótica entre 1993 y 2007; de 0,6% para las tecnologías de la información entre 1995 y 2005 y puede ser de 0,8% y 1,4% para la automatización del trabajo entre 2015 y 2065.

La predicción del Instituto se basa en la utilización de robots para la producción industrial, un asunto usual, pero que sigue en expansión, así como los avances en análisis de datos y procesamiento de lenguaje que han sido posibles gracias a la creciente capacidad de técnicas de inteligencia artificial conocidas como redes neuronales o aprendizaje profundo.
Estos avances en la forma como las máquinas aprenden nuevas tareas preocupan a personas como Stephen Hawking quien, en 2015, junto con cerca de 8.000 académicos, firmó una carta abierta pidiendo revisar las consecuencias sociales del despliegue y adopción de la inteligencia artificial.
Esta preocupación es similar a la que han expresado instituciones como el Banco Mundial, que ha advertido de los cambios y ajustes que se requieren ante los efectos de la llamada economía digital (que incluye altos niveles de automatización de labores humanas).
En el fondo del debate, lo que se discute es cuántos empleos pueden perderse a manos de los robots en las industrias, pero también los bots de atención al público en un call center o incluso las impresoras en 3D que pueden construir una casa, por ejemplo.
Una pregunta similar se podría desprender de los avances en procesamiento de lenguaje y reconocimiento del habla que hoy alimentan a los asistentes virtuales de Apple (Siri)Amazon (Alexa) o los bots de servicio presentes en Messenger de Facebook.
Todos estos productos se nutren de la aplicación de técnicas como aprendizaje profundo o redes neuronales en el campo de la inteligencia artificial, dos de los factores que hoy tienen a esta tecnología en el frente de la innovación en computación y no sólo en la mente de los autores de ciencia ficción.
A decir verdad, estos enfoques no son del todo novedosos, pues varios de los paradigmas que los gobiernan fueron propuestos hace varias décadas. Lo que sí ha resultado revolucionario es la mezcla entre el software y el hardware (como procesadores gráficos), además de la posibilidad de alimentar estos sistemas con una cantidad de información sin precedentes.
Todo esto ha permitido la creación de bots de atención al cliente: una especie de asistente virtual, de computador, que interactúa con un usuario que busca una habitación de hotel o una botella de vino.
El escenario menos deseable aquí es, primero, la supresión de trabajadores y, segundo, la transformación de un humano en un mero supervisor de una máquina.

Estas oportunidades están disponibles en la medida en la que todo el sistema que sostiene el mercado laboral cambie, de la misma forma que la tecnología cambia la propia definición de trabajo.

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